martes, 24 de febrero de 2009

Otro Violador Serial - caso Sandra Gamboa


Un violador serial que atacó en la ciudad de La Plata al menos a siete jóvenes, dos de ellas adolescentes, está suelto y no ha sido identificado aún. Los casos ocurrieron entre octubre de 2005 y abril de 2007, aunque no se descarta que haya seguido actuando después de esa fecha. Se determinó que coincide en todos los hechos el patrón genético del agresor. El descubrimiento se produjo en el marco de la investigación del asesinato de una joven peruana, Sandra Gamboa, cuyo cuerpo fue encontrado, con signos de haber sido ultrajada, en un edificio del Ministerio de Economía del gobierno bonaerense el 22 de febrero de 2007, cuando llevaba seis días desaparecida. En una colilla de cigarrillo hallada en el lugar del crimen se detectó el mismo ADN del semen que dejó el violador en las otras víctimas, reveló ayer a Página/12 uno de los abogados de la familia de Gamboa, Eduardo Montané López. En la causa judicial que tiene en sus manos el fiscal Tomás Morán, a cargo de la UFI Nº 2 de La Plata, se incorporó un video tomado por las cámaras de seguridad de un banco, situado frente al lugar donde fue encontrada muerta, en el que se ve la imagen borrosa de ella cuando se encuentra con un hombre, que podría ser el homicida. Ayer, al cumplirse dos años del hallazgo del cadáver de Sandra, organizaciones de mujeres y sociales y estudiantes universitarios platenses marcharon hasta la Casa de Gobierno provincial para reclamar “justicia” por la muchacha peruana. “Es muy doloroso decirlo: son dos años de impunidad por la muerte de mi hija”, dijo, entre lágrimas, a Página/12, su madre, Nélida Gamboa, quien hace dos años está en la Argentina peleando para que encuentren al autor del homicidio.
La investigación de la muerte de Sandra abrió la puerta para descubrir que en La Plata, desde octubre de 2005, un violador serial cometió al menos otros seis ataques a mujeres jóvenes. El hallazgo de la coincidencia del ADN del agresor es reciente, precisó a este diario el abogado Montané López. Fuentes de la Procuración bonaerense, que está siguiendo la causa, confirmaron la información. Las violaciones tuvieron algunas características similares: se produjeron en obras en construcción o refacción, o en casas deshabitadas de la ciudad de La Plata; las víctimas comparten rasgos físicos y son inmigrantes peruanas, bolivianas y una de ellas proviene del norte argentino; algunas rondan los 20 años, hay una de 13 y otras de 15 años. Y se toparon con el agresor ante el ofrecimiento de un trabajo para cuidar niños.
“El violador no fue identificado y continúa siendo una amenaza para la integridad física y psíquica de las mujeres que viven en La Plata”, advirtió ayer Yamila Balbuena, integrante de la organización feminista Azucena Villaflor, una de las agrupaciones que ayer marcharon desde el edificio perteneciente al Archivo de Rentas, en la calle 7, entre 45 y 46, donde fue encontrada asesinada Sandra, hasta la gobernación. “Todas somos Sandra”, fue la consigna de la movilización, que incluyó una radio abierta, cánticos y volantes en donde se reclamó “Justicia por Sandra y por todas las mujeres violentadas”.
La causa por el homicidio ya suma 12 cuerpos y está en etapa de investigación, a cargo del fiscal Morán, de la UFI Nº 2. Interviene el juez de Garantías César Melazo. “Se están procesando las muestras de ADN de otras violaciones ocurridas en los últimos años en La Plata con autor ignorado”, señaló Montané López. Esa tarea está a cargo de la Asesoría Pericial de la Suprema Corte bonaerense. Se busca determinar si también coinciden con el mismo patrón genético descubierto.
Hacía tres meses que Sandra Gamboa había llegado a la Argentina cuando fue asesinada en forma salvaje. La muchacha tenía 22 años y se había recibido de enfermera en Lima. Pero su novio Augusto Menaje, a quien conoció en Perú y cuya familia vivía en Buenos Aires, la convenció de intentar un futuro en Argentina. “Sandra planeaba estudiar Medicina y trabajar aquí”, apuntó la madre. “El 16 de febrero de 2007 salió de la pensión donde vivía con su novio, ubicada en 44 esquina 6, de La Plata, para ver un trabajo. Walter Silva, amigo de la familia del novio, que vivía en las misma pensión, la contactó y acompañó a ver a un hombre que buscaba una chica para cuidar a sus hijos”, relató Gabriela Barcaglione, de la colectiva Azucena Villaflor. Según declaró Silva, él mismo la acompañó hasta encontrarse con ese hombre en la puerta del edificio de Rentas, en ese momento en reparaciones: era viernes, alrededor de las 15. Una cámara de seguridad de un banco situado a pocos metros de ahí tomó la escena. “El video está incorporado a la causa. Aunque el hombre se ve borroso, las víctimas de las otras violaciones lo identificaron como su agresor”, reveló Montané López.
De acuerdo con las imágenes y el relato de las jóvenes, “el violador tendría una altura de 1,60 metro, pesaría alrededor de 60 kilos, su contextura es la de un hombre muy flaco y muy fibroso, al estilo de un jockey, de tez oscura, ojos negros, cejas pobladas y tiene un acento particular que no lo denota como platense”, describió el abogado de Nélida Gamboa. Montané López denunció “falta de compromiso” de la fiscalía para investigar el caso.
“Nuestra hipótesis es que a Sandra la mató, a diferencia de las otras chicas, porque ella era muy temperamental”, consideró Montané López. El letrado denuncia también la “inacción” la policía: el mismo 16 de febrero, el novio de Sandra y Silva fueron a denunciar su desaparición a la comisaría 1ª de La Plata. “No se la quisieron tomar hasta el día siguiente. Al otro día describieron el lugar exacto donde había quedado Sandra. Pero recién ingresaron ahí cuando un kiosquero seis días después le comentó a un policía que había olor nauseabundo. Fue ahí cuando se encontró el cuerpo semidesnudo, boca abajo, sin prendas íntimas. El abuso sexual no se acreditó por su estado de descomposición”, indicó Montané López.
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Fuente: Página 12 - 24/02/09. Mariana Carbajal

lunes, 23 de febrero de 2009

NO VAMOS A LA MARCHA


Esta carta pretende responderle al volante/invitación/intimación/amenaza que muchas personas tuvimos que encontrarnos a partir del jueves de la semana pasada en diferentes lugares de la ciudad. En él se convoca a la población a participar de un encuentro en la plaza central en reclamo de seguridad; hasta ahí vamos bien, todos/as queremos seguridad. Ahora nos preguntamos de qué seguridad están hablando ustedes (quienes hayan escrito dicha nota, no lo sabemos ya que nadie firma). ¿Hablan de la seguridad que me debe otorgar el Estado en educación? ¿O es que ya está resuelto porque pueden pagar educación privada?; ¿Hablan de la seguridad a la salud en establecimientos públicos y gratuitos? ¿O es que por los mismos medios pueden recurrir a la salud privada? ¿Hablan de la seguridad de acceso a un empleo en el que estén garantizados todos los derechos como trabajador/a?

A muchos y muchas se nos ocurrió pensar que, a lo mejor, la “inseguridad” de la que ustedes hablan es consecuencia de la vulnerabilidad de estos derechos.  Ustedes valoran la defensa de la propiedad privada por sobre otros tipos de seguridad; apelando para ello a un recurso sensacionalista, cuasi religioso: “concurrí, Dios no quiera, pero mañana podes ser vos…”; “tu conciencia estará en paz…”; “Dios nos ilumine”. Como si ese relato, teñido de una falsa anti-ideología, contuviera los valores y las creencias de todo/as.

Con tamaña indignación invitamos a los que tan preocupados están por el bien común y el bienestar social a participar por la defensa de la educación y la salud publicas de calidad, por la creación de empleo genuino, por la equidad de derechos de hombres y mujeres y por la distribución de la riqueza, causa entre otros males de la “inseguridad” a la que ustedes le prestan mayor atención.

“mañana podes ser vos el que pide ayuda”,  déjennos decir que no hay que esperar hasta mañana. Ayer y desde hace mucho tiempo, mucha gente viene pidiendo ayuda: porque tiene hambre, por que es golpeada, discriminada, exiliada, abandonada. Ninguno/a de todos/as ellos/as, nosotros/as recibimos apoyo ni de ustedes ni de los medios de comunicación que llenan sus publicaciones diarias con miedo, seleccionando una parte de la realidad, desconociendo toda la demás, generando día a día un clima apocalíptico, políticamente tendencioso.

No vamos a la marcha por que nos daría vergüenza hacer “acto de presencia” en una nueva edición de patriotismo barato que solo se reúne para defender sus intereses mas egoístas. 

JÁCARA Colectiva Feminista


domingo, 22 de febrero de 2009

Lila Downs - La niña

sábado, 21 de febrero de 2009

Femicidio de Sandra Ayala Gamboa

NOS MATAN EN LAS CASAS, EN LA CALLE Y EN EL MINISTERIO DE ECONOMÍA.

La violencia contra las mujeres se hizo visible con la muerte de Alicia Muñiz el 14 de febrero de 1988, veintiún años después poco o nada ha cambiado.

El Estado, no solo resuelve, sino que además es cómplice de las muertes por violencia contra las mujeres que adquieren su máxima expresión en los femicidios de por ejemplo, Liliana Tallarico, Ana María Rossi, Gabriela Spotti, Cintia Saavedra, Claudia Dozo, Adriana Rodríguez, Analia Escamochero, Marcela Aravena, Irma Bernarde, Adriana Barreda, Cecilia Barreda, Elena Arreche, Gladis Mac Donald, Silvia Garriador, Paula Polichinella, Fabiana Morel y Griselda Pared, todos ocurridos en la ciudad de La Plata.

¿Por qué se tolera la violencia contra las mujeres? ¿Por qué no hay decisión política de cambiar las cosas?

Sandra Ayala Gamboa, llegó desde Perú al país en octubre de 2006, convencida por su novio- Augusto  Menaye- de que en La Plata conseguiría trabajo y podría estudiar Medicina.

En Sandra  se conjugan los proyectos y los deseos de miles de mujeres migrantes que en tal condición muchas veces son explotadas económica, laboral y sexualmente.

El  16 de febrero de 2007  Walter Silva- una persona de su confianza- le ofrece una posibilidad de trabajo y la acompaña a encontrarse con su futuro empleador.

Seis días después aparece violada y asesinada en una dependencia del Estado que no solo debió protegerla sino que en estos dos años encubrió, silenció y no esclareció el femicidio de Sandra, sin respetar pactos, tratados y convenciones internacionales que lo obligan a hacerlo.

Con todo lo que tiene de común con otros casos de femicidio, tiene de particular que su cuerpo aparece en el Ministerio de Economía.

Ese   mismo Estado  que debería investigar, esclarecer y reparar lo que ha hecho es el que revictimiza a Nélida Guillén, la mamá de Sandra; una mujer que es obligada por terribles circunstancias a permanecer en un país que le es ajeno, con un profundo dolor y desarraigada de sus afectos.

La abandona y la fuerza a recorrer durante dos años varios despachos oficiales, los pasillos de Tribunales para exigirle al fiscal de la UFI Nº 2, Tomás Morán la agilización de la causa.

El 16 de febrero de 2007, Sandra no vestía minifalda ni caminaba sola en la madrugada por un descampado o una calle de los suburbios platenses, mitos y prejuicios usados habitualmente para justificar abusos y violaciones. Sandra iba acompañada de una persona de su confianza a una entrevista laboral en pleno centro de la ciudad a las dos de la tarde.

En este contexto de impunidad sostenida donde las mujeres somos asesinadas, violadas, traficadas, explotadas, condicionadas por mandatos culturales, obligadas a una maternidad forzada, exigimos:

Esclarecimiento del femicidio de Sandra Ayala Gamboa y de todos los femicidios.

Políticas públicas que sancionen y condenen la violencia contra las mujeres.

Acciones concretas y eficaces que desnaturalicen la violencia contra las mujeres.

Las integrantes de la Casa de la Mujer Azucena Villaflor afirmamos que la violencia que se ejerce sobre las mujeres es un recurso disciplinador que cuando se tolera y queda impune refuerza el rol de objeto y no de sujeto de derecho de las mujeres.

 



lunes, 9 de febrero de 2009

Cristina y el síndrome Doris Day

Cristina y el síndrome Doris Day

Esas mujeres que soportaron siendo científicas que un ministro las mandara a lavar los platos, que lograron sostener las fábricas, que se hicieron piqueteras, que exigieron “anticonceptivos para no abortar", que se enamoraron otra vez de la política, son invitadas a ilusionarse con un nuevo lavarropas. Diana Maffía.

Por Diana Maffía                                                                                                               03.02.2009


Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el regreso a casa de los soldados presentó un enorme desafío: cómo hacer para que las mujeres que habían salido a sostener con su trabajo la economía aceptaran retornar a su papel doméstico, olvidaran la autonomía conseguida y se dedicaran a gestar y cuidar nuevas vidas para reponer lo que había sido inhumanamente diezmado.

Varios estudios culturales analizan el lenguaje y la imagen de la publicidad, las revistas, la televisión y el cine, destinados a presentar mujeres sumisas y satisfechas con las tareas del hogar, ideales de feminidad vinculados a la maternidad hacendosa y conforme con la seguridad de la casita en los suburbios. Pero las palmas se las lleva Doris Day. Ella expresa como ninguna, en sus protagónicos de ama de casa feliz, la contracara de los análisis desplegados por Simone de Beauvoir en 
El segundo sexo, la inmunidad contra las pretensiones críticas de Betty Friedan, en La mística de la feminidad.

AUTITOS Y LAVARROPAS. En los programas para vitalizar el consumo que Cristina se encarga de publicitar personalmente, se refirió a su condición de género y mostrando empatía con las demandas femeninas presentó el plan canje y los créditos para electrodomésticos como una deuda con la igualdad de oportunidades. Es que según contó, los hombres pedían autos y las mujeres lavarropas; y como reza el eslogan, a cada cual según su necesidad…

Es probable que las estadísticas le den la razón (y si no fuera así, ya sabe qué hacer con las estadísticas). Las mujeres son las encargadas de las tareas domésticas y cumplen “doble turno” como “profesionales, ejecutivas, funcionarias, dirigentes políticas” y amas de casa al mismo tiempo. Pero dado que esta situación es a todas luces injusta, esperaríamos un anuncio de políticas para cambiarla y no un crédito para sostenerla.

Las ciudadanas reclamamos el cese de la violencia contra nosotras, de los femicidios y de los abusos en manos de parejas y familiares; nos manifestamos por la inacción contra el trabajo en negro, por programas contra la trata para fines de prostitución que contemplen planes integrales de atención a las víctimas, por las muertes por abortos clandestinos. Es una pena que la escucha presidencial no sea tan sensible como cuando pedimos lavarropas.

En la Quinta de Olivos…

Dejó en claro Cristina que cuando hay que resolver cuestiones domésticas, incluso en Olivos, la responsable es ella. “Yo convivo con un ex presidente de la Nación y la Presidenta soy yo. Las cosas que hay que resolver en este ámbito, que es momentáneamente la casa donde vivo, nunca se las consultaron a él. Ni antes, ni ahora. Sigo siendo yo. Esto pasaba en el estudio jurídico y en todas partes.” El mensaje es claro: si sos mujer, aunque seas la misma Presidenta, las tareas domésticas son tu función.

En cambio Kirchner, al ser varón, puede dedicarse a distribuir obra pública junto a funcionarios y gobernadores, exigiendo lealtad para las elecciones de octubre, en la misma casa de la que no debe hacerse cargo ni como presidente ni como ex presidente. El mensaje también es claro: si sos varón, aunque tu mandato haya concluido, tu autoridad y tu jerarquía siguen intactas. Aunque la Presidenta sea tu mujer.

CONDENADAS POR EL SEXO Y POR LA HISTORIA.
 Según Raúl Zaffaroni, el primer tratado de derecho penal fue el Malleus maleficarum (El martillo de las brujas), un manual de interrogatorio y tortura de la Inquisición. No es trivial decir “también soy la que reta a Florencia cuando hace cosas que no tiene que hacer. Porque siempre las brujas somos nosotras. Estamos condenadas por el sexo y por la historia”.

La historia dice que cuando el capitalismo se vio amenazado, inició una “política de las familias” destinada a reforzar la explotación, reproduciendo gratuitamente la fuerza de trabajo con el ideal de la familia nuclear, la mujer-madre y el pacto del salario familiar. La eficacia de este ideal es imponer su sentido fuera del tiempo.

No es la historia sino el olvido de la historia lo que nos condena: la pretensión de que siempre ha sido así y siempre lo será. No es el sexo sino la naturalización del sistema de género asociado al sexo lo que nos condena. Porque ambos, el olvido de la historia y la naturalización de la subalternidad, petrifican la opresión y desalientan la esperanza de emancipación.

El síndrome Doris Day que le ha dado a Cristina no es inocente. Pidió que las feministas no la criticáramos porque expresaba la realidad cotidiana de las mujeres. Justamente ella, la Presidenta de un país cuya realidad cotidiana es violenta e injusta, sabe que cuando la rutina es la explotación, la obligación de la política es cambiar la situación cotidiana.

Esas mujeres que soportaron siendo científicas que un ministro las mandara a lavar los platos, que lograron sostener las fábricas sin patrones, que se hicieron piqueteras para denunciar la desocupación, que se desacataron a puro Himno Nacional para impedir el remate de los campos, que en los encuentros nacionales de mujeres exigieron “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, esas mujeres que se enamoraron otra vez de la política, son invitadas a ilusionarse con un nuevo lavarropas.

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Dra. en Filosofía (UBA), legisladora de la Ciudad de Buenos Aires.

viernes, 30 de enero de 2009

Aborto Legal- Santiago del Estero


CAMPAÑA NACIONAL POR EL DERECHO AL ABORTO LEGAL
SEGURO Y GRATUITO



Pronunciamiento ante un caso de aborto legal en Santiago del Estero
La familia de una joven embarazada producto de una violación y afectada por un retardo mental, solicitó el aborto terapéutico previsto por la ley para estos casos, considerado entonces: aborto legal. El pedido realizado en el hospital regional Ramón Carrillo de la ciudad de Santiago del Estero aun no ha sido atendido.
La joven, a quien llamaremos V. T. para preservar su identidad, tiene 22 años pero su edad mental es de 2, y no se encuentra bien de salud. Según la doctora Miran Nallar, asesora de la familia, V.T "se encuentra bajo mucha presión, y es casi imposible realizarle los exámenes, ya que no permite ningún tipo de contacto físico, porque reacciona y se pone violenta". Además, Nallar señaló que "avanzan las semanas de gestación y se va complicando su cuadro, porque también padece de hipertiroidismo y una cardiopatía congénita, y no se la puede controlar". La dilación médico judicial para efectuar el aborto pone en riesgo la vida de V.T.
Es imprescindible recordar que el art. 86 del CP no penaliza el aborto, es decir lo contempla, si 1º ) se hace para evitar un peligro para la vida o la salud de la mujer y 2º) "si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor sobre una mujer idiota o demente" aclarando que debe ser practicado por médicos diplomados, en este (último) caso se requiere (sólo) el consentimiento de un representante legal.
También que el Compromiso para la Reducción de la Mortalidad Materna en Argentina, suscripto por autoridades sanitarias provinciales y nacionales en octubre de 2004 en el marco de la reunión del Consejo Federal de Salud, hace referencia expresa a estos casos, demandando: ''Que la mujer en situación de aborto no sea discriminada y reciba una atención humanizada, rápida, efectiva y con asesoramiento y provisión de insumos anticonceptivos. Garantizar el acceso a la atención del aborto no punible en los Hospitales Públicos dando cumplimiento a lo estipulado en el código penal'' (Ministerio de Salud de la Nación, Compromiso para la Reducción de la Mortalidad Materna en la Argentina)
Es responsabilidad directa del personal médico y los/as funcionarios/as del Poder Ejecutivo, efectivizar las prácticas y políticas públicas para la asistencia de la salud de todas y todos. Les recordamos a los funcionarios públicos que están obligados a cumplir y aplicar sin más dilaciones los dos incisos del Art. 86 del C.P. De lo contrario estarán delinquiendo al faltar a sus deberes de funcionarios públicos: Art.248, 249 y concordantes del Código Penal. Y la Justicia habrá de determinar la penalidad a cumplir; como sucede en la Provincia de Santa Fe por lo ocurrido a Ana María Acevedo
Desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito y las más de 250 organizaciones que la integran en todo el país, seguimos denunciando las demoras y presiones a las que son sometidas las familias y las niñas para que desistan del derecho a interrumpir la gestación en los casos indicados. Denunciamos la hipocresía y la crueldad de organizaciones dogmáticas, cuando no la ignorancia, de médicos/as, funcionarios/as y jueces/zas que se arrogan el poder de decidir sobre nuestros cuerpos, desde sus creencias e intereses. Este como tantos otros casos, es un acto de discriminación, ya que la joven pertenece a un hogar humilde que no dispone de recursos económicos para practicarse un aborto en el circuito privado.
Una vez más, las mujeres organizadas por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, denunciamos la política de imposición de maternidades vía leyes punitivas que siguen mostrando su inutilidad, como se expresa en la cantidad de abortos que diariamente se producen. Realizados la mayoría en condiciones de clandestinidad e inseguridad sanitaria, las enfermedades y muertes de mujeres, siempre pobres, siempre jóvenes, son las consecuencias inaceptables del oscurantismo y la injusta y profunda desigualdad.


Como CAMPAÑA NACIONAL POR EL DERECHO AL ABORTO LEGAL SEGURO Y GRATUITO exigimos:
- al gobierno, en un estado laico, que se responsabilice e instrumente medidas para garantizar el derecho a la salud de las mujeres; más aún los ya legislados
- a las instituciones médico-hospitalarias, que se practique inmediatamente el aborto admitido; no realizarlo es un delito
- a la justicia, que se juzgue y encarcele al violador


EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR- ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR- ABORTO LEGAL PARA NO MORIR